¿Qué queda de una lectura? A veces sólo una idea a las que las palabras no le calzan, una sensación extraña a la que no le podemos colocar etiqueta o una imagen que somos incapaces de esbozar. En el mercado de pulgas en el Casco Viejo a inicios de marzo, por casualidad, llegó a mí un libro, o llegué yo a él, raído, escrito y casi con vida. Un libro práctico pues cabe en mi cartera y lo llevo conmigo para leerlo mientras espero en fila, o que comiencen actos protocolares o mis clases de francés. El libro en cuestión, La vuelta al día en ochenta mundos, Tomo II de Cortázar. No sé como obtendré el tomo I, en verdad se que llegará a mis manos. Yo, que me indigesté con Rayuela, y que de vez en cuenta eructo su recuerdo en tardes vagabundas, he hallado en este librito una tartaleta de melocotón. Aunque en su mayoría son ensayos, encontré un cuento de Cortázar que está para sonreírle como a un niño desdentado.
Tomado de “Estación de la mano” / Marzo 2008
Amaba yo aquella mano porque nada tenía de exigente y sí mucho de pájaro y hoja seca. ¿Qué sabía ella de mí? Sin titubear llegaba a mi ventana por las tardes, a veces de prisa -con su pequeña sombra que, de pronto, se proyectaba sobre los papeles- y como urgiendo que le abriese; y otras lentamente, ascendiendo por los peldaños de la hiedra donde, a fuerza de escalarla, había calado un camino profundo.
Tomado de la ley del Amor de Laura Esquivel- Abril 2008
¿Cuándo mueren los muertos? Cuando uno los olvida. ¿Cuándo desaparece una ciudad? Cuando no existe más en la memoria de los que la habitaron. ¿Cuándo se deja de amar? Cuando uno empieza a amar nuevamente. De eso no hay duda.
Escucha una entrevista a Laura Esquivel por la BBC de Londres.
Entrevista a Laura Esquivel
Tomado del libro Ojos para oír del escritor panameño
Ariel Barría- Mayo 2008
“Señores, este es un oficio de quitar, más que de poner, y eso lo lleva a uno a ser lacerante, a veces más allá de lo tolerable; pero es que hasta mi combativa senectud de hoy, yo siempre he visualizado en las letras el alma de la insurrección. Así como ninguno de mis libros anteriores los concebí para entretener, sino para preocupar, y nunca los vi dando respuestas sino planteando preguntas, así tampoco creo en autores inofensivos, y si me encuentro uno lo esquivo, no vaya a ocurrir un contagio”. página 14



Tomado de Un alma pura, cuento de Carlos Fuentes.
¿Cómo iba a explicarle, Claudia, que su problema me resulta incomprensible? Créeme, sentado allí en La Clémence, viendo pasar a los jóvenes en bicicleta, escuchando las risas y murmullos de los que nos rodeaban, con las campanas de la catedral repiqueteando su música, créeme hermana, huí de todo ese mundo circundante, cerré los ojos y me hundí en mí mismo, afiné en mi propia oscuridad una inteligencia secreta de mi persona, adelgacé todos los hilos de mi sensibilidad para que al menor movimiento del alma los hiciese vibrar, tendí toda mi percepción, toda mi adivinanza, toda la trama del presente como un arco, para disparar al futuro y revelarlo, hiriéndolo. Esta flecha salió disparada y no había un blanco….
He releído varias veces Un alma pura, no tanto para entender cómo Fuentes teje minuciosamente el nudo sino para apreciar con calma una narración tan bien hecha, como un tapete bien tejido, que da gusto ponerlo cerca de los ojos para ver como relucen los hilos. Enero 2009
Después de leer Utopía, claramente se entiende que Tomás Moro era un hombre con un pensamiento muy avanzado para su tiempo y que por algo Enrique VIII lo mandó a matar. En su obra critica a la Inglaterra de su tiempo, creando un pueblo imaginario donde trabajar, cuidar la salud y la ecología, estudiar y pulirse como ser humano asi como el desdén hacia las posesiones materiales, lujos y joyas substituyen los vicios de los nobles ingleses.
La salud se lleva la palma entre los placeres del cuerpo. Porque si hay que desear los placeres de la comida y de la bebida y otros semejantes, se ha de hacer sólo en función de la salud. Tales placeres no son deleitables por sí mismos, sino solamente en cuanto se oponen a los ataques insidiosos de la enfermedad.
Junio 2009





3 comments
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Septiembre 13, 2008 a 7:43 pm
ROBERTO ROBERT
saludos. Con mucho interés he estado leyendo sus trabajos publicados en este site. Me parece interesante el afán de las personas al escribir. En mi humilde opinion como consumidor de arte literario pienso que el lenguaje utilizado es algo rebuscado y dificil a la lectura, debido al exceso de adornos literarios y metaforas en exceso. Siento que seria mas agradable a la lectura si el lenguaje fuera mas honesto y sencillo. A propósito de Cortázar, fue él quien señaló que el error mas grande de los escritores latinoamericanos es el hecho de ponerse el saco y la corbata a la hora de escribir.
Saludos
Septiembre 10, 2009 a 6:45 pm
max del cid
Felicidades Melanie por el premio a “Camino a Mariato”
Octubre 11, 2009 a 10:17 pm
melanietaylor
Hola, Génesis. Puedes utilizar mi microrrelato Borrón y cuenta nueva que es un párrafo muy largo. O puedes bajar algunos de mis escritos en pdf en la sección Mis escritos vagabundos. Gracias por visitar mi blog. Saludos, Melanie