Las enseñanzas del dolor

Tengo dolor en el lado izquierdo de mi cuerpo. Mi espalda (según la fisioterapeuta es el músculo trapecio) quiere enviarme un mensaje pero por lo pronto todo lo que entiendo es que mi cuerpo exige descanso. Al parecer los trotes, idas y venidas a lo que lo sometí hace dos semanas no le parecieron nada simpáticos. Después de todo no tengo 20 años y manejar de Chorrera a Panamá, coordinar quien cuida a la nena, llegar y pensar que se puede hacer tres cosas igual de importantes el mismo día es creerse Supermujer. No, no soy Supermujer. Me canso. Discúlpame cuerpo mío por ser insensible a tus gritos de auxilio. Ahora solo me queda reflexionar en cama. No se porqué pensé que podía dar talleres, tocar en diferentes presentaciones (de géneros totalmente distintos), ir a prácticas diversas, correr, correr hasta perder las fuerzas. Pero no todo es malo. He encontrado personas a las que no pensé ver y hablamos. He tenido tiempo de sentarme a conversar, de sentarme con mi hija a ver su novelita de Disney, de no hacer absolutamente nada, lo cual se siente absolutamente extraño. Porque yo siempre DEBO estar haciendo algo, o ¿será que mejor quito ese DEBO de una vez por todas? No TENGO que estar haciendo cosas, no tengo que estar haciendo mil cosas. Hacer aquello que me convenga, que me interese, que pueda, que PUEDA hacer. Eso es. No hay que sentirse al borde de la vorágine a cada instante. Este es un nuevo mandamiento, haré lo que me interese hacer en tanto no exija de mi sacrificios físicos y mentales. Ni siquiera lo haré por el dinero. Ni por demostrarle nada a nadie. Tan sencillo como eso. Así que a cuidarme. Gracias a la vida por los fisioterapeutas, ahora me parecen seres maravillosos, hasta me dan ganas de enviarles regalos porque me alivian del dolor al menos por unas horas. Estoy poniendo de mi parte y espero poder tocar otra vez mi violín en dos semanas. Te extraño mucho, violín, En serio. Por eso leo poesía, para consolarme un poco. Leo cosas extrañas que saben a herrumbre de baba de caracoles mutantes. Cosas como:

Cuando me dijiste que ya no iríamos a los planetas supuse que las galaxias quedarían haciendo remolinos en mi mente como mariposas de leche (del poemario Diagrama de Sol del poeta mexicano Yaxkin Melchy).Image

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